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Bimensualmente te voy a brindar la oportunidad de entrar en el universo de la Microgimnasia.*1 |
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Dado que entramos en época de vacaciones, este primer reto será para los meses de julio, agosto y septiembre, y a partir de octubre ya será puntualmente bimensual.
De antemano ya te aviso que no es fácil irrumpir en la tiesura
de los tejidos musculares, como tampoco penetrar en el caos de
las emociones.
Ya se sabe que lo más difícil es enfrentarse a
lo desconocido, a los miedos y a las propias debilidades, como tampoco
es fácil plantarle cara a la rigidez corporal y mucho menos
tomar conciencia de esas realidades personales.
Bien, cada dos meses te voy a retar, que en realidad será tu
reto personal, con un Preparatorio Acondicionador –llamado
ejercicio por mucha gente–, para que te puedas deslizar en un trabajo
de investigación corporal y emocional. En otras palabras, te convido
a vivir con tu cuerpo unas gratas y saludables experiencias.
Para vivirlas, te sugiero lo hagas lo más libre posible
de las ideas, convicciones y prejuicios que en general se tienen
del cuerpo. Sin estas pesadas cargas, te será más fácil
experimentar la dimensión somatofilopsíquica,
modificar tu cuerpo e incorporar cada nueva experiencia
y vivencia a tu cotidianidad.
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Para la investigación corporal hay una imprescindible
REGLA DE ORO
- Tener la imaginación abierta
- Mantener la mente aquietada
- Respirar «hacia afuera»
- Mantener la boca abierta
- Mantener la nuca alargada
- Mantener los ojos abiertos y quietos
- Mantener la simetría de las extremidades
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A tener en cuenta
El pensar, como el cerrojo que impide experimentar con las sensaciones
Las reacciones, como algo indispensable, lógico y conveniente
Desterrar del léxico habitual
La expresión NO PUEDO
Integrar un nuevo léxico
La expresión ES DIFÍCIL, PERO POSIBLE
La palabra TODAVÍA (ejemplo, No me sale..., todavía. No
he podido..., todavía)
Tener presente
No luchar con el cuerpo
Tener una actitud positiva
Poner la cara risueña
No bloquear la respiración
No pensar. Sólo sentir
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«Ahora permítete emerger del daño del
ocaso y
deslízate en la buena costumbre del amanecer»
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Es recomendable que empieces por el AEIOU, por las primeras letras del
abecedario corporal. Por las primeras letras de un largo proceso restaurador.
Un primer peldaño, luego el segundo, el tercero...y así irás
avanzando lentamente, sin prisas, dándote tiempo a digerir y asimilar
lo vivido.
Al principio trabajarás sólo con cuatro posturas esenciales que
he bautizado como |
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POSTURAS PRÍNCIPES
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Empezarás por la postura
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“LA FUNDAMENTAL” |
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Fundamental significa lo más importante, lo que influye más
poderosamente o lo más indispensable. |
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Posición: el cuerpo en decúbito dorsal
–de espaldas en el suelo–, con las piernas dobladas.

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Utilidad: recuperarse del estrés, del cansancio,
de la fatiga, del dolor muscular, articular y espinal,
del vientre hinchado, del restriñimiento, del dolor
de cabeza, del ahogo y del mal humor. |
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Razón: se posibilita que se suelten y se
apoyen en el suelo la espalda, los hombros, los brazos y manos,
las ancas, las nalgas y las plantas y los dedos de los pies. También
que se aflojen y se acerquen al suelo las exageradas curvas
lumbar y cervical y que se liberen y expandan el diafragma,
los intestinos, las mandíbulas, la lengua, los ojos, el entrecejo
y las orejas, y que se corran los velos de la mente y las emociones.
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Aportación: ventilación, descanso, calma,
sosiego, gozo, consuelo, alegría, vitalidad y paz. |
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Recomendaciones
El trabajo deberás hacerlo en el suelo, extendiendo previamente una
manta grande y gruesa doblada en dos. No te van a servir una colchoneta
de gimnasia ni una toalla grande.
La firmeza del suelo, el acolchado flexible de la manta y la postura, te
ayudarán a corregir las desviaciones del cuerpo –una paletilla
más salida que la otra, retroceso de un lado de la pelvis, la hiperlordosis
lumbar y cervical, etc.–.
Necesitarás también dos accesorios para una eficaz asistencia
corporal. Una pelota* especial para poner debajo
del coxis y una almohada* pequeña para
colocarla debajo del cráneo. Estos dos imprescindibles complementos
serán los soportes fijos de los extremos del espinazo –occipucio
y coxis–, que colaborarán a deslordosar –suavizar las
curvas– la cintura y el cuello.
Usa ropa bien holgada, y mejor si es de algodón. No utilices una
malla de gimnasia ya que te impedirá acceder a la piel con las manos.
Libérate del reloj, las cadenas y pulseras, los pendientes, las gafas
–lentes de contacto– y el cinturón. Apaga el móvil
y descuelga el teléfono, el contestador y ... el marido, la esposa
o la mamá.
Para tumbarte en el suelo no lo hagas directamente de espaldas. Hazlo como
si te fueras a dormir adoptando la postura fetal –todo-a tú
encogido-a como un ovillo–. Luego gira el cuerpo hasta quedar boca
arriba, con las piernas dobladas y pon los pies en el suelo. Para salir
de la postura, mantén las piernas dobladas, gírate de lado
y te pones de pie. Durante todo el proceso de acceso a la postura, no cortes
para nada la respiración.
Ya colocado-a en la Postura Fundamental, pon la pelota debajo del coxis
y la almohada debajo del cráneo. A continuación deberás
“pulir” la posición de las extremidades, del tronco y
de la cabeza., ya que todos los defectos y/o desviaciones quedan denunciados
en dicha postura.
“Empieza el “repaso” por los pies; hazlo por medio
de las sensaciones que te irán llegando y que no tienen
nada que ver con mirar. Ten en cuenta que los pies siempre o casi
siempre quedan separados de delante, o sea formando una V. Gíralos
un poco hacia adentro para que estén paralelos. Ahora los separas
hasta que queden en línea con las caderas. Pon también las
rodillas separadas a la anchura de las caderas. Para que lo entiendas,
y le des la importancia que tiene, las piernas, desde la pelvis hasta
los pies, deben quedar paralelas como las vías del tren. Esto es
simetría. También deja que los pies se apoyen completamente
en el suelo. Esto es base.
Pon los brazos alargados cerca del cuerpo, con las palmas de las manos
mirando el techo. Convendrá que las manos, con el tiempo, las mantengas
bien abiertas dejando que todas las uñas se apoyen en el suelo.
La cabeza, centrada, que no esté girada hacia los lados. Los ojos
abiertos y mirando perpendicularmente el techo. Baja un poco la nariz
hacia el tórax, para que la curva cervical sea alargada. Abre la
boca, separando los dientes y los labios. Se trata de que mantengas flojas
las mandíbulas.
Limítate a estar en la postura, respirando ampliamente
hacia fuera. No pienses. Siente el cuerpo,
deja que te hable y podrás entender su lenguaje.
Dedica todos los días un tiempo a tu cuerpo. Administra
tu espacio corporal como mejor te parezca. Lo importante es perseverar,
y ten presente, que este es tu reto personal.
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Hasta octubre. |
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“Regálate este cheque en blanco,
para el inestimable arte de vivir,
amándote el cuerpo.
Y recuerda siempre,
que “el milagro” lo harás tú.”
Antoni Munné |
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* Pelota “Coxis” de medida y densidad especial, para la fijación
del coxis. Puede suplirla una toalla pequeña –íntima–,
plegada tres o cuatro veces.
Almohada pequeña, que impida que al ponerte en la Postura Fundamental,
la cabeza se te vaya hacia atrás, encogiendo la nuca.
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1*
La Microgimnasia
“Movimientos pequeños, minúsculos, ínfimos,
de Actividad Preparatoria. Acciones nuevas que permiten «desatar»
los nudos de la parte de atrás del cuerpo, “relajando”
la fuerza desmesurada de los músculos. Movimientos que haremos
por vez primera y otros olvidados desde hace años.
Posturas y micromovimientos que tienen consideración con
el cuerpo, que respetan sus ejes y simetría.
Más que un trabajo corporal, es un estudio del cuerpo.
Investigarlo interiormente, en una acción que va de dentro hacia
fuera. Ningún esfuerzo, ningún sudor por castigo, sin matarse.
Todo suave, sutil, vaporoso. Del mismo modo que cogemos a un recién
nacido, delicadamente, con un tacto extremo.
Hay que regresar a los movimientos más primarios, a las acciones de la infancia, del primer período de la vida. Hay que recuperar la actividad involuntaria, la actuación impensada, que no utiliza deducir, juzgar, sentenciar, razonar, especular, considerar, suponer, reflexionar, meditar, creer, calcular, concebir ni premeditar."
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