TU RETO PERSONAL 3
Ya hemos estrenado el 2005.
El pasado 21 de diciembre entramos en el solsticio de invierno, el primer día de la estación y el día de la noche más larga.
El invierno es un tiempo más sensible y orientado hacia el interior. La naturaleza está en su estación de descanso, callada, retirada, profunda en la tierra y en las raíces, preparándose para la primavera.
También uno puede estar a más profundidad dentro de si mismo, buscando la recuperación, el descanso, reflexionando, y siendo más consciente de sus sentidos.
Cuando consumimos un año, es recomendable hacer un balance de nuestros actos y la reflexión pertinente, con el fin de poder rectificar y tomar decisiones más adecuadas.
Esta reflexión no debe olvidar el cuerpo
Espero hayas experimentado la postura Fundamental con los brazos en cruz.
Para regresar los brazos a ambos lados del cuerpo, hazlo lentamente, arrastrándolos por el suelo, al compás de cada expiración, con el fin de sentirlos, tomando conciencia de ellos y de sus conexiones musculares y articulares.
Bien, uno puede pensar y creer que ya hace la postura Fundamental con la simetría deseada. No siempre es así. Como es difícil disponer de un gran espejo en el techo, con el cual podamos examinar la posición del cuerpo, de sus extremidades, de los ojos, la boca y la cabeza, no estaría de más que alguien de casa nos diera un repaso visual a la postura y así poderla retocar.
También en el caso de no disponer de ese ángel casero, debemos usar la estrategia de la autorevisión. ¿Cómo?
"Con las dos manos levanta los casi cuatro kilos que pesa la cabeza, evitando hacerlo con el cuello. Haz los movimientos en el momento que sacas el aire -que respiras hacia afuera- y con la boca abierta. Sujetando el peso de la cabeza con ambas manos, mira primeramente por el lado izquierdo de la cadera y comprueba que el exterior del pie izquierdo esté en línea con el exterior de la rodilla y la cadera. Haz la misma operación por el lado derecho de la cadera, sin retener o cortar el aire en ningún momento. Una vez ambos pies y piernas estén en paralelo, baja lentamente las manos que todavía sujetan la cabeza hasta apoyarla en la pequeña almohada. Antes de soltar la cabeza, céntrala, alarga bien la nuca i fijas nuevamente la mirada perpendicularmente al techo. Luego sueltas las manos deslizando lentamente los brazos a ambos costados del cuerpo".
Esta maniobra de comprobación postural es muy importante, ya que te garantiza casi al cien por cien que las tensiones no harán las trampas correspondientes o lo que en términos terapéuticos llamamos compensaciones.
Ámate el cuerpo,
y recuerda
que "el milagro" lo harás tú.
Adelante amigo/a, y hasta abril.
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